
Estas entidades son entes privados que funcionan que funcionan de forma autónoma y solo están sujetas a las normas del ordenamiento jurídico. Su principal finalidad es garantizar la explotación eficaz de las obras y de las prestaciones protegidas en beneficio de sus titulares y de los usuarios.
Al gestionar los derechos audiovisuales que sus estatutos le tienen encomendados, estas entidades pueden conceder autorizaciones que les permitan explotar una obra a cambio de una cantidad económica. Las cantidades recaudadas son abonadas a sus legítimos titulares previo descuento de unos porcentajes variables destinados a atender los gastos en que incurren para prestar estos servicios.
Al pensar en esto último no puedo evitar acordarme y centrarme en una de estas entidades especialmente, la SGAE; aquella que durante una época solía salir en los telediarios porque se dedicaba a denunciar a los ayuntamientos por utilizar en sus fiestas canciones como la de “Paquito el chocolatero” por no pagar derechos de autor, unos derechos de autor cuyos precios eran algo desorbitados y más aun si tenemos en cuenta que pretendían cobrar por algo que pertenecía a la cultura de un país y quieras o no está mal visto cobrar por algo que en cierto modo se percibe como que es de todos.
La SGAE también es esa entidad en la que 3 de sus principales dirigentes, uno de ellos Teddy Bautista fueron detenidos por desviación de fondos lo cual ha causado una fuga de capital de millones y quieras o no por cosas como esta, esta organización se ha ganado una mala reputación entre la población.
Actualmente han hecho una remodelación de sus estatutos que han presentado al Ministerio de Cultura y han renovado su cúpula directiva, solo esperemos que esta organización recupere el norte y en un futuro evite caer en absurdeces como en el pasado, pues muchas veces se olvida el objetivo por el cual existen.